Muros Noia lo más salvaje de Galicia

La ría es lugar privilegiado lleno de encantos y con rincones de los que enamorarse. ‘A ría da Estrela’ ofrece un paraje idílico para organizar cualquier tipo de actividad durante todo el año. Ricos en gastronomía, cultura, naturaleza, historia…

Desconocida y salvaje, con kilómetros de costa natural y virgen. Tierra donde se para el tiempo entre sus relieves y pastos, una ría donde perderse y encontrarse. Así es la más desconocida y auténtica de las Rías Baixas, la Ría de Muros-Noia (A Ría da Estrela). Extensas playas de arena fina, bonitos pueblos pesqueros, castros rodeados por el mar, rica gastronomía y rincones de gran belleza natural.

Entre las rías de Corcubión y Arousa se ubica este tranquilo destino, el geodestino de Muros-Noia. Su situación en el centro de la fachada atlántica gallega la convierte en un escenario de suave transición entre la abrupta Costa da Morte y las turísticas Rías Baixas. En total la comarca tiene 400 kilómetros cuadrados, desde la playa de Ancoradoiro -en Muros- hasta la de Espiñaredo. Un territorio que es dominado por el gran estuario que forma la desembocadura del río Tambre. Este rincón esconde maravillosos lugares de interés histórico, un gran patrimonio cultural y monumental en un entorno natural de gran valor ecológico y paisajístico. Desde la página web, el viajero podrá encontrar los itinerarios de las rutas para conocer cada rincón del lugar. 

Monte Louro

Entre las costas de arena fina, se encuentra un gigante gallego, el Monte Louro. Cerrando la ría por el extremo norte, su original silueta de dos cumbres (con un máximo de 240 metros de altura), se adentra en el mar dando rienda suelta a la imaginación: en su historia se confunden los mitos y las leyendas con el recuerdo de ritos paganos ancestrales. El conjunto conforma un espacio privilegiado desde el punto de vista paisajístico, ya que incluye, además de la hermosa playa virgen de Areia Maior, la laguna de Xalfas, localizada en la parte exterior de la vertiente norte de la ría y que está declarado espacio de interés natural por su gran riqueza biológica.

Playas paradisiacas y vírgenes

La ría de Muros-Noia dispone de un elevado número de playas. Desde grandes arenales a pequeñas calas, playas familiares con muchos servicios y playas naturales, abiertas al océano o recogidas en la Ría, también algunas muy adecuadas para la práctica de deportes náuticos como el surf, la vela o submarinismo entre otros. 

En concreto, Porto do Son tiene el privilegio de contar con más de 20 playas de arena blanca en algo más de 25 kilómetros de costa, entre ellas destaca la playa de As Furnas, donde se rodaron escenas de la película `Mar Adentro´, y donde el verdadero Ramón Sampedro tuvo el fatal accidente –allí se encuentra un busto y una placa en su recuerdo-. 

Las hay para todos los gustos: abundan las kilométricas de fina arena blanca y naturaleza virgen; las de aguas tranquilas o de oleaje moderado, ideales para el baño; las más ventosas, perfectas para la práctica del surf, el kitesurf o el windsurf. También playas paradisíacas y cálidas, equipadas con embarcaderos, en las que el visitante podrá disfrutar de las inigualables puestas de sol gallegas.

Caminando la Ría

‘A Ría Da Estrela’ goza de tener una orografía con una serie de montes de escasa altitud, pero situados muy cerca de la costa, convirtiéndolos en unos miradores naturales excepcionales. El Tremuzo; el San Lois; el Casado; el Iroite; el Enxa; A Muralla, cada uno ofrece una visión diferente de la ría. La altura y la localización costera permite ofrecer distintas rutas de senderismo, aptas para todo tipo de público. Un ascenso suave, para gozar del premio en sus cumbres.

En dichas rutas se encuentran restos de otros tiempos o curiosidades etnológicas. Las posibilidades que ofrecen la ría son dispares: antiguas fábricas de papel abandonadas –que están siendo devoradas por la naturaleza-, fantásticos puentes medievales, monasterios entre cascadas, edificios modernistas en medio de bosques… Se trata de recursos paisajísticos unidos a los culturales.

La red ‘Caminando la Ría de Muros-Noia’ está compuesta por más de 100 kilómetros de senderos divididos en secciones, que se pueden recorrer parcialmente, permitiendo personalizar la escapada. Dichos caminos han sido trazados por diferentes asociaciones, clubes y empresas de turismo activo que han propuesto distintas rutas y actividades para todas las semanas.